Nacido el 4 de julio: Chris Smalls, presidente del sindicato de Amazon, marcado por el destino
“Sostenemos como evidentes estas verdades, que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. Thomas Jefferson, Declaración de Independencia de los Estados Unidos.
Hace mucho tiempo que no creo que los acontecimientos sucedan por casualidad. Creo que, en determinadas situaciones, el destino nos indica el camino. Y entonces, claramente, Chris Smalls, el exempleado que venció a Amazon y logró crear el primer sindicato de la empresa en Estados Unidos, con esta fecha de nacimiento, a finales de los 80, solo podía ser un rebelde, que haría historia en su país.
Creó un sindicato en una de las empresas capitalistas más grandes del mundo.
Amazon, el gigante de comercio electrónico creado por Jeff Bezos, el tercer hombre más rico del mundo (139,1 mil millones de dólares, según Forbes), es el segundo empleador privado de Estados Unidos, con más de 1,6 millones de trabajadores (sólo superada por Walmart, con 2,3 millones) se vio obligado, en abril del 2022, a reconocer por primera vez a un sindicato en EE.UU.
Los trabajadores de un almacén corporativo de Nueva York votaron por un 55 por ciento a favor de unirse a la asociación que busca defender sus derechos.
El grupo que promovió la iniciativa fue dirigido por el exempleado de la compañía, Chris Smalls, que saltó a la fama por su protesta contra las condiciones de seguridad en el gigante minorista durante la pandemia.
La victoria de Smalls marca una gran derrota para Amazon, que ha luchado contra la sindicalización en sus almacenes durante décadas.
La revista Time lo nombró una de las personas más influyentes de 2022.
Y aquí entra en juego la solidaridad. Un espíritu tan combativo como el de Chris, no solo se ocupa de sus compañeros de trabajo, sino que su visión va más allá de las fronteras de EE.UU., y decide defender y reivindicar contra las injusticias que el gigante de su país comete contra una pequeña pero valiente isla caribeña, Cuba.
Pude conversar con Chris Smalls en el Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba y el Antiimperialismo, a 200 años de la Doctrina Monroe, realizado en La Habana el 2 de mayo de 2023.
Hubo 1.000 participantes en el encuentro, representantes de 271 organizaciones políticas, sindicales y sociales de 58 países, y unos 300 eran jóvenes ciudadanos estadounidenses, que quisieron manifestar su protesta contra el bloqueo a Cuba y mostrar su solidaridad con la isla rebelde.
No es la primera vez que Chris se pronuncia en contra del bloqueo. Ya en marzo de 2023, durante la Conferencia Internacional para la Normalización de las Relaciones entre Estados Unidos y Cuba, Smalls consideró que la isla representa un baluarte para el movimiento obrero de todo el mundo.
“El bloqueo que mantiene hoy Estados Unidos contra Cuba constituye un claro intento de revertir las conquistas de los trabajadores, que tomaron el poder en 1959”, dijo el dirigente gremial durante la conferencia.
Cuando me acerco a Chris, lamentablemente descubro que no habla español, pero enseguida busca a un excelente intérprete, un chico muy amable, Luis Malik, de Los Ángeles, quien es activista del grupo LA US Hands Off Cuba (Manos fuera de Cuba), para que se preste a ser mi intérprete.
Cuando me presento y le explico a Chris que soy italiana y vivo en Cuba desde hace casi 23 años, él se emociona, me abraza y me sonríe diciendo en voz alta "wowwww".
“Soy el fundador del primer sindicato de Amazon Corporation de Nueva York. Represento a más de 8000 trabajadores. Estoy aquí en Cuba por primera vez, para mostrar mi solidaridad con el pueblo cubano, contra el bloqueo genocida que ejerce mi país contra Cuba, y vine con el grupo de Los Ángeles, LA US Hands Off Cuba”.
Agradezco a Chris por el inmenso trabajo que está haciendo por todos los trabajadores del mundo, contra el monstruo que es Amazon y le pregunto si no tiene miedo de ser asesinado por el gigante capitalista, ahora que representa, para las grandes empresas corporativas, una gran piedra en el zapato, por el precedente que sentó.
“Me siento motivado por los jóvenes trabajadores que me apoyan. Sé que cuando uno decide luchar debe ser consciente de los riesgos que corre, también porque no será una batalla corta, al contrario, sé que tratarán de cansarme con peleas desgastantes. En la lucha hay que ser decidido, todo esto lo aprendí de ustedes, los cubanos… ¿cómo se dice? ‘¿somos o no somos?’”.
“Esta forma de pensar, de todo o nada, es también mi forma de vida”.
Por último, lamentablemente, adivino lo que sucederá a los muchachos de Los Ángeles después. Es decir, le pregunto a Chris cómo lograron viajar directamente a Cuba sin problemas y si no temen represalias a su regreso, como de hecho les sucederá.
“Viajamos legalmente. La organización LA US Hands Off Cuba organiza viajes a Cuba, sin problemas, desde hace ya 3 o 4 años, como delegados de educación. Veremos qué pasa en el futuro, no creo que haya ningún problema. En cualquier caso, pase lo que pase, no podíamos faltar, teníamos que estar en esta cita para protestar contra el bloqueo y exigir que se levante lo antes posible”.
Y en cambio, como siempre, los yankees tienen una visión muy cambiante de la legalidad, y arrestaron a una parte de los chicos de LA Hands Off Cuba a su regreso. Por suerte, a Chris Smalls no le pasó nada.
Pero ese es un tema para otro artículo.
* Ida Garberi, periodista italiana radicada en Cuba



Quien está contando su experiencia es Nadia Conti, que se emociona mucho mientras recuerda, en un diálogo con Federica, que es una vergüenza enorme que el pueblo saharaui todavía está esperando desde 43 años un referendo para decidir si serán autónomos o no de Marruecos, que la ONU no haga nada para defender este pueblo sin identidad, sin la libertad de moverse de los campos prófugos (que por suerte existen en el desierto argelino) y que sólo Cuba ayuda en el estudio, totalmente gratuito: desde la isla rebelde salieron centenares de médicos saharauis que vuelven a los campos para ayudar a sus hermanos.
En cambio, Federica me cuenta que decidió asociarse con Ciudades Visibles porque respeta mucho el trabajo de Nadia Conti, que considera una activista con un corazón puro, que desde 1996, recorre el desierto de los campos prófugos saharaui para tender su mano desinteresada a este pueblo. "Desde niña quise mucho al Che Guevara, conocí su pensamiento por sus escritos y sus libros, me convencí que tuvo razón cuando dijo que una economía socialista no podrá establecerse nunca completamente sin la construcción del Hombre Nuevo. Por esta razón me dediqué a la juventud y me gradué en Pedagogía, con la esperanza de construir una conciencia en mis alumnos basada en los valores más positivos de condivisión y solidaridad. Para completar mi preparación estudié en un curso de español para extranjeros en La Habana y me incorporé en el grupo de trabajo de la embajada cubana en Roma por 20 años. Este, más que un trabajo, fue un crecimiento importante en mi fe política y en mis valores éticos y morales, debo mucho al pueblo cubano". "Y ahora con este viaje estoy conociendo la resistencia del pueblo saharaui, que como el cubano u el palestino, son pisoteados cotidianamente por el imperialismo, que sea marroquí, estadounidense o israelí, que pero nunca pudo dominarlos. Combaten duramente para conservar su identidad, su cultura y su derecho a la autodeterminación. Aquí en los campos prófugos me encantó la alegría que conserva este pueblo y la capacidad también de compartir el poco que tienen con extrema espontaneidad y disponibilidad". "Fueron muchos los momentos emocionantes en este viaje en el desierto, quiero recordar cuando encontramos la brigada de los médicos cubanos que prestan su servicio en los hospitales de Ausserd y Rabuni, gracias a la mediación de la doctora Aleida Guevara March, la hija del Guerrillero Heroico, Ernesto Che Guevara. Fue muy lindo ver a los médicos cubanos con los italianos de Tor Vergata y los saharauis conversar entre ellos y crear puentes de solidaridad. El jefe de la brigada de los médicos cubanos, el doctor Héctor Mendez Lopez, me contó que, los últimos saharauis que se graduaron a Cuba en medicina, están estudiando un máster en medicina general integral en los campos prófugos, gracias a la brigada de los médicos cubanos, para alistar luego consultorios médicos familiares, gracias a un proyecto escrito y pensado por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz". Federica continúa contando que el pueblo cubano también tiene una brigada de educadores en el Instituto Simón Bolívar, en la ciudad de Smara, para niños de primaria y muchachos de la secundaria. Uno de los objetivos es tratar de implicar también en los estudios a las niñas y las muchachas, que lastimosamente muchas veces son discriminadas respecto a los barones. Pero Federica quiere precisar también que las mujeres tienen un papel importante en el estado, ocupan cargos de dirigencia y tienen un espacio llamado La Casa de las Mujeres, administrada sólo por ellas, con actividades políticas y culturales y dirigido por la primera mujer saharaui graduada en Argel en Ingeniería Aeronáutica.